Esta mañana abro el correo y me encuentro con un mail cuyo remitente tiene mi nombre y apellido. A ver si entendemos bien, mi nombre y apellido: no es que fuera un nombre parecido, ni que estuviera escrito todo junto (a la manera de un juanpablogarcia en lugar de Juan Pablo García), ni que tuviera un error ortográfico a primera vista imperceptible. Era mi nombre y apellido. Lo certifico. Es temprano, me digo, me engaña una percepción que no se desperezó del todo. Me acerco a la pantalla. No, es mi nombre. Sin dudas es mi nombre. Enseguida pienso que es otro de los vulgares artilugios –algo mejorado en esta oportunidad– para que un spam llame la atención. Que se distinga entre los cientos que llegan y así lograr que uno, con una mezcla de curiosidad y narcisismo, abra el maldito correo y se encuentre con una publicidad. Cursos de jardinería, pastillas para mantener una erección, promociones en perfumes falsos o lo que fuera. El subject, pienso apenas lo veo, es una frase trillada en el trillado mundo del spam. Qué predecibles: “Leelo, es importante”. Lo toman a uno de pelotudo. Por lo menos no usaron signos de exclamación, que mal empleados son una de las formas del mal gusto. El cursor se apoya en el mail. Un click. Lo marco pero todavía no lo abro. Una vacilación -algo infantil, convengamos- hace que mi mano derecha pivotee entre el Enter y el Supr del teclado. Más se... Enter.
Paremos un poco. Ya es la segunda cosa que me llama la atención: la dirección de donde proviene este fucking mail se parece demasiado a la mía. Qué tipos culiados. Epa. De hecho... ¡qué carajo, es la mía! ¡Es mi dirección! ¿Cómo hicieron? Tengo una sensación que se parece más a la bronca que a la intriga. De esta manera pueden enviar un mail a cualquiera, con el uso de mi nombre, ¡mi nombre!, y joderles la vida con cualquier cosa. Qué basura de gente.
Lo leo y no se parece a una publicidad. Es más, me llama por mi nombre, Eduardo. Empieza con un eduardo dos puntos. Y escribe en un lenguaje más o menos correcto. Al menos en las primeras líneas (no sé qué dice pero no me vende nada) el texto está bien, dentro de todo. Utiliza, incluso, muletillas que yo mismo uso cuando escribo. ¡Qué culiados estos tipos!... la segunda oración comienza con un “Che”, yo mismo uso ese recurso lingüístico bastante seguido. Esto no es joda. O capaz que sí, que es joda, pero no es cualquiera. Esto no lo hizo cualquiera.
Eduardo: cómo andás. Che, prestame atención –empieza el mail– porque esto es importante. El que te escribe estas líneas sos vos mismo, pero desde otro tiempo. Suena raro, ya sé, pero esto no es un spam, así que no lo borres todavía.
¡Qué pelotudez! ¿En serio piensan que me voy a tragar semejante verdura? No se puede creer lo caradura que son.
Seguramente estás pensando que esto es una pelotudez. Está bien, yo pensaría lo mismo. De hecho, somos la misma persona, ¿no? Te explico rápido: programé este mail para que te llegara este jueves de agosto, exactamente a las 8 y treinta de la mañana. Pero vos lo debés estar leyendo como a las 10, porque a esa hora abrís el correo.
De inmediato fijo la vista en la hora que aparece en el rincón inferior derecho de la pantalla. Efectivamente, son las diez. Esto ya no me gusta. Sigo.
En fin, el mail es un recordatorio: hoy tenés la reunión. De una que te habías olvidado. Ordená un poco el lugar, es muy probable que esté hecho un quilombo. Y cambiá esa cara de boludo, che, que seguro te creíste que estabas en una de las películas de Volver al Futuro.
Spam
jueves, agosto 16, 2007
Publicado por Jopi
8:07 PM

7 Comments:
vos no sos eduardo, esto es ficcion? que bien escrito esta, y yo que odio leer en INTERNÉ, me quedé hasta el final
Eso no sera como la peli La Red, no???
Yo conozco a alguien que solía mandarse mails "desde el futuro" y advertirse cosas y también se contestaba y se preguntaba cosas del futuro. El problema es que a ambos los escribía él (desde el mismo tiempo, por supuesto). Que desilusión.
Original y estricto. Felicitaciones. Es un gusto poder leer el texto de corrido sin trabas.
Muy Bueno.
Saludos.
Daniel O. Requelme
www.danielrequelme.com.ar
Me gustó mucho Jopi.
Al margen de que me haya pasado lo del nombre, el texto supera lo anecdótico.
Me gusto mucho.
Mucho, realmente.
Gracias por los comentarios. Ahora que lo releo, noto que el texto tiene un error o más bien algo ahí que difícilmente podría ser cierto. Pero si nadie se dio cuenta, capaz que son especulaciones mías nomás.
Saludos a todos.
hola chico, pues me mantuvo leyendo hasta el final tu relato, es interesante solo que en el último parrafo se pierde un poco la idea de la revelacion de la verdadera procedencia del mail, sabes como que debiste ser mas explícito al decir que es cierto que tu mismo escribiste ese correo meses o semanas atrás para que no se te olvidara la cita.
comoquiera lo deduces cuando terminas de leer el ultimo parrafo
pero seria mejor que se descubriera con una palabra para que la sorpresa sea de golpe
saludos buen ingenio y retorica qu tienes felicidades
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