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El tiempo y el río

miércoles, octubre 01, 2008


Con sus altibajos, Pajaritos de papel lleva casi cuatro años de vida. Por aquellos días, tener un blog en estas latitudes no suscitaba demasiada atención ni despertaba el interés de nadie, al margen de un pequeño y fiel grupo de lectores. Desde que fue creado, este espacio cambió de diseño en varias ocasiones, experimentó efímeros vértices de popularidad y también sufrió la pérdida completa de su contenido (y con ello su línea temática, si es que alguna vez la tuvo).
En los últimos tiempos me decidí a publicar textos de ficción, en una encrucijada que tenía como actores a la literatura, el periodismo y algunas experiencias personales. En determinadas circunstancias eso se traducía en relatos o ejercicios básicos de narración; a veces estaba conforme con el resultado y a veces no, pero siempre tuve la convicción de que éste era el mejor lugar que podía darles.
Y aunque ahora el blog está parcialmente abandonado, nunca quise darle de baja. La justificación de mantenerlo en línea, de no eliminarlo –como hice sin remordimiento con varios otros blogs que fui creando a lo largo de los años–, obedece a una razón específica pero que a la vez encierra otras. Para el caso me basta decir que Pajaritos de papel fue mi primer blog, y esa experiencia arrastra consigo un adjetivo de inusitado poder: se vuelve inolvidable, aunque suene cursi, como el primer amor.
Aun así, en un estado que se parece mucho a una balsa a la deriva, una balsa con la que cualquiera puede toparse mientras navega a través de las aguas revoltosas de la web, este blog sigue dándome señales de vida, acaso rogando por un rescate, aunque debería tener en claro que esas señales no son más que gritos de auxilio en medio de una algarabía que los vuelve inútiles.

Días atrás, un amigo me comenta que tiene para mí una edición especial de Login, una pequeña y hermosa antología de textos y dibujos que fueron publicados originalmente en blogs y flogs. La convocatoria, posterior selección, edición y publicación de ese trabajo corrió por cuenta de Sol Zingerling, una entusiasta más parecida al Quijote combatiendo molinos de viento que a una editora, al menos cuando se le mete una idea en la cabeza.
Sé que no fue tarea fácil para Sol sacar a la luz ese librito. Durante el proceso intercambiamos algunos mails en los que me daba cuenta de lo difícil que era conseguir cualquier clase de apoyo, aunque más no fuera para pagar los costos de la impresión. Me animo a decir que finalmente lo logró porque ella presenta virtudes que no parecen de nuestra generación: el compromiso, la generosidad y una perseverancia como aquella que entendían los románticos.
Decía más arriba que Pajaritos de papel seguía dándome señales de vida. Y esto porque en las páginas de Login me reencontré con uno de los relatos que publiqué en este mismo lugar, hace ya bastante tiempo, titulado Cosas del amor. Releerlo fue para mí entrar de nuevo en el blog de entonces, cuando tenía un diseño básico y un contenido que hoy siento muy lejano, un blog cuyo autor me resulta ajeno, aunque sé que se trata de la misma persona que enfrento todas las mañanas delante del espejo.
No obstante, todavía me acuerdo muy bien el momento en que escribí ese relato. Fue en un bar de comidas rápidas de Nueva Córdoba, con el ambiente apestando a fritura, en una hora muerta que dividía mi salida del trabajo del ingreso a clases en la facultad. Una vez que lo tenía listo, recuerdo, era el título lo que menos me convencía. Ahora, curiosamente, esas tres palabras con que se presenta el texto al lector serían lo único que, al menos para quien suscribe, no deberían pasar por el filtro de una corrección.
A mitad de camino entre lo costumbrista y el humor, es obvio que aquel garabato carece de cualquier mérito literario. Pero creo que es justo republicarlo aquí abajo, porque estoy convencido de que las historias personales se miden menos con juicios estéticos que con el valor de los testimonios.

Publicado por Jopi
1:02 p.m.

5 Comments:

Blogger Emma said...

A mi me da gusto leer (dos) nuevos posts en este blog. Solía visitarte, tal vez con otro nombre, pero hace tanto ya..
De tu lista de links hice mi primer reader. En fin, me gusta leerte de nuevo, eso quería decirte.

5:11 p.m.  
Blogger Rael said...

Por posts como el presente me gusta este blog. Un lector desde el 2005 más o menos.

6:54 p.m.  
Blogger J.P. Gutièrrez said...

Escribí. Posteá. Lo que venga después... nadie sabe, no?
Recién te descubro, y es imposible no sentir empatía ante lo que decías.
No te caigas. Te pisan los que vienen atrás.
Peleá.
Y avisá como te va.
Saludos.

Juan

9:02 p.m.  
Blogger J.P. Gutièrrez said...

Escribí. Posteá. Lo que venga después... nadie sabe, no?
Recién te descubro, y es imposible no sentir empatía ante lo que decías.
No te caigas. Te pisan los que vienen atrás.
Peleá.
Y avisá como te va.
Saludos.

Juan

9:02 p.m.  
Anonymous gina said...

Muchos van y vienen en esto de los blogs.. crean uno, lo cierran, se arrepienten y se hacen otro, despues lo abandonan..
Yo ni siquiera me hice uno.

Tenias razon! habias vuelto a escribir!
Me alegro que hayas vuelto Jo! :)

8:06 p.m.  

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