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Metalenguaje

domingo, junio 20, 2010


Pocas horas después que Zara decidiera hablar con él y así ponerle punto final a la relación afectiva que mantenían, Richard comenzó a caminar de forma extraña, zigzagueante, como un ebrio en el súmmum de su borrachera o un loco que busca llamar la atención de los transeúntes. Sin embargo, lo hacía con plena consciencia de sus pasos irregulares e incluso con cierta elegancia. Realizaba dos pasos, se volvía para hacer otros dos en una especie de diagonal en reversa, luego daba otros dos hacia adelante y posteriormente se sucedían otras diagonales ascendentes y descendentes a través de sus pies.
Como al Emilio Renzi que Piglia concibió para La loca y el relato del crimen, no nos llevó mucho tiempo darnos cuenta de que lo de Richard se trataba de una secuencia regular que repetía indefinidamente. Entre medio de las teorías que pergeñábamos en relación a los pasos vacilantes de Richard, Viviana citó a otro personaje literario, en este caso de Roberto Bolaño: nos habló de Carlos Wieder, el temible piloto que dibujaba poemas en el aire con su avioneta. La suposición que Viviana defendía, revelaba que Richard escribía algo a través de su rara forma de caminar.

Hubo algo de cierto en todo eso, lo de Richard era efectivamente una sucesión de letras que trazaba por medio de sus pasos. Nada me gustaría más que decirles que primero formaba una zeta, luego una a, luego una erre y ya todos nos imaginamos la letra que falta, pero en esta clase de acontecimientos –¿debería hablar de desgracias?– los finales netamente redondos no son algo habitual. Siento un poco de intriga y mucho de alivio al decir esto, pero desconozco lo que Richard escribía mientras caminaba. Todos los que lo averiguaron están muertos (no me pregunten las razones de esas muertes, sólo diré que las unía un mismo asesino) y las periódicas y tristes noticias que fui recibiendo eran advertencia suficiente como para que dejara de investigar.
Hoy puedo hablar del tema con cierta tranquilidad porque Richard falleció anoche, presuntamente después de padecer un accidente cerebro-vascular o acaso un breve coma alcohólico. Me enteré, viendo el noticiero, que lo encontró un policía, alertado por los vecinos. El oficial aseguraba que cuando lo vio el sujeto todavía se mantenía en pie aunque caminaba tambaleante y con mucha dificultad. Luego declaró que cayó de espaldas; fue alzado inconsciente y llevado a un hospital cercano.

Publicado por Jopi
10:27 AM